Coyhaiqueer

Cada tema en Coyhaiqueer es eco de profundas interrogantes que nos llevan a una conciencia más allá de lo textual, como una resonancia autobiográfica, crítica, que se interroga en silencio y que reclama lectores dispuestos a pararse en la encrucijada irresuelta y dinámica, entre la escritura y la vida.
Resumen

Un grupo de amigos que habita Coyhaique, en los años ochenta y noventa, son los protagonistas de una novela musicalizada por Jota, el DJ, que da guiños a letras de canciones, como un soundtrack. Son jóvenes marcados por la entropía social de un pueblo ubicado en medio de paisajes turísticos, por la niñez y la adolescencia, los padres, la muerte, el suicidio, la militarización, el clasismo, la doble vida, la homosexualidad, la educación, el exitismo, la emigracion de los jóvenes a centros urbanos para continuar estudios y la presión social de un pueblo a la espera de modernidad, aislados. "Claramente, éramos una atracción turística", relata Elena, la principal voz de la novela, que también se ambienta en Valdivia y Santiago.

Se trata de una Patagonia con paisajes sociales imperfectos que contrastan con la siempre presente naturaleza. Los personajes se ven enfrentados al contagio, como denominan al VIH-SIDA, en la solapada sociedad en que se desenvuelven, En CoyhaiQueer abundan las descripciones de un acontecer previo a la proliferación de redes sociales, una mirada donde el aislamiento no es solo geográfico, sino que también acontece en espacios con otros ritmos y otros imaginarios.

"La llamamos la capital, Macondo, Ítaca, Twin Peaks, Coyhaiqueer. Nos quedamos con este último nombre, nos enorgullecíamos de nuestras  diferencias. No sería nunca más un lugar silencioso donde ocurriera la vida a escondidas, armando y desarmando como un rubik, hasta dar con el color que encajara..."[...] "Había días en que el tiempo se detenía, íbamos a la Piedra del Indio, y si no hubiera sido porque el río seguía su curso, hubiéramos pensado que nos habíamos muerto o que estábamos congelados. Era tan fácil estar muerto o congelado en el fin del mundo. Intentábamos decir asuntos que solo con los ojos se podían decir, aprendimos a sostener el silencio, sobre todo cuando estábamos en la   Piedra del Indio, tan cerca de resbalar y despedirnos. El viento llegaba con tal intensidad que apenas nos escuchábamos Seríamos infinitos y jóvenes, bailando borrachos recorriendo las madrugadas, preguntando dónde seguimos; mirando amaneceres en los miradores con los ojos adoloridos y   riendo por cualquier cosa. Ese lugar que llamábamos ciudad porque queríamos que fuera una ciudad, y deseábamos crecer sin crecer, y sentir que habría alguien para atajarnos, y alguien en casa cuando decidiéramos regresar. Y hubo tantos ojos que aprendimos a mirarnos hacia adentro, entonces yo supe y me atreví a desear a una chica. Marqué mi posición. Marcamos nuestras posiciones[...]" (p.136)

Categoría
Narrativa
Ficción
Texto
Ivonne Coñuecar
Editorial
Ñire Negro Ediciones
Año
2018
Idioma
Spanish
ISBN
9789560007063
Páginas
140pp